basc

Otro sitio realizado con WordPress

Mes: julio 2020

El pasado aún reina en las bibliotecas escolares de España, pero ¿Por qué?

De acuerdo a lo establecido en la Ley 10/2007, de la lectura, del libro y de las bibliotecas que fue modificada durante el 2014, la misma establece que una biblioteca escolar debe contar con recursos que posibiliten la comprensión lectora; así mismo, el rendimiento escolar de estudiantes, cosa que remite a la Ley Orgánica 2/2006 de Educación.

Dicha norma le otorga la potestad a los poderes públicos del fomento de la lectura, pero además del uso de las bibliotecas y, por medio del artículo 113, se pudo establecer que las bibliotecas escolares mantuvieran un espacio dentro de los centros educativos  para las competencias básicas, fomentando de esta manera la lectura, permitiendo el acceso a la información y proveyendo gran variedad de recursos para el aprendizaje.

En este sentido, y sin estar de acuerdo con las recomendaciones profesionales de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas, marcó un hito en la historia de las bibliotecas escolares de España. En la actualidad, este es un modelo que se encuentra bastante distante de poder satisfacer las necesidades que se presentan en el ámbito escolar, pues aparte de esto, las bibliotecas escolares no se encuentran dentro de las agendas políticas, mientras que el fundamento y el apoyo legislativo se distancia de la realidad.

No obstante, a todo lo anterior se le puede adicionar la diversidad de sistemas educativos que se imparten en el país, que le dan apertura a desarrollos que son dispares en lo referente a las bibliotecas escolares de acuerdo a la comunidad autónoma. En todo caso, resulta sumamente importante que las bibliotecas escolares se conformen como parte del sistema bibliotecario comunitario para el aprovechamiento y la garantía de recursos y medios.

Otro de los aspectos que no le brindan soporte a la situación actual de las bibliotecas, tiene que ver con los profesionales que se encuentran a cargo de las bibliotecas escolares, que en muchas situaciones asumen el rol de responsables pero contrariamente carecen de las competencias de estos profesionales de la información, incluso es algo que se suscita en bibliotecas escolares que son ejemplares en Australia, Estados Unidos, o el Reino Unido.

Todo con la idea de poner en marcha bibliotecas digitales, pero además prestar servicios bibliotecarios, gestionar las nuevas casuísticas de materiales didácticos que han venido generando las editoriales, integrar los recursos de información en programas de alfabetización en información y coordinar redes de bibliotecas.

Siempre se trata de una evolución natural

Constantemente nos encontramos viviendo grandes cambios socioculturales, económicos y tecnológicos sobre todo durante las últimas décadas los mismos han obligado a las bibliotecas a plantearse nuevamente la manera de continuar cumpliendo su rol, pero esta vez dentro de un entorno digital que tan rápidamente es modificado.

Se debe mantener presente, que las bibliotecas escolares llevan inmersa la responsabilidad de servir a la educación, por lo que son el primer contacto bibliotecario que deben experimentar las nuevas generaciones.

En vista de todo lo anterior, las maneras de adquirir el conocimiento que han sido formulados por medio de las teorías del aprendizaje, nos muestra una educación que se enfrenta a un gran reto, y es el de articular los conocimientos, las herramientas, las destrezas técnicas, habilidades, métodos, actitudes y valores para lograr alcanzar todas las competencias que son requeridas en los distintos niveles educativos.