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Mes: octubre 2020

Cómo clasifican las bibliotecas miles de libros

¿Cómo sigues tu camino mientras colocas tus libros en los estantes? Es posible clasificar los libros en orden alfabético según sus títulos, agrupar a los autores dentro de sí mismos, separarlos según los títulos de sus materias o hacer un orden del libro más antiguo al más nuevo. Puede organizar su biblioteca personal de 400 a 500 libros para encontrar fácilmente el libro que está buscando clasificándolos de acuerdo con cualquiera de estos métodos.

Sin embargo, hay miles o incluso millones de libros en una biblioteca, y se utilizan varios sistemas de clasificación que combinan los métodos enumerados anteriormente para encontrar todos estos libros fácilmente cuando se desee. Los libros se catalogan de acuerdo con estos sistemas y se colocan en estanterías.

Hay tres sistemas de catalogación que se utilizan comúnmente en las bibliotecas de todo el mundo: el Sistema de clasificación decimal Dewey, el Sistema de clasificación decimal universal y el Sistema de clasificación de la Biblioteca del Congreso.

Libros numerados en la categoría de ciencias sociales según el sistema de clasificación decimal Dewey

En el antiguo sistema utilizado en la biblioteca de Amherst College en los EE. UU., El número de inventario se daba a los libros según el orden en que se compraban y los libros se colocaban en los estantes. Con este método, los libros no relacionados estaban uno al lado del otro solo porque se compraron en el mismo período y, a medida que aumentaba el número de libros, se hacía difícil encontrar un libro en particular.

La característica más destacada del sistema desarrollado por Melvil Dewey, quien fue contratado para resolver este problema, fue que los libros estaban ordenados en los estantes de acuerdo a sus relaciones entre ellos y sus lugares podían cambiar a medida que llegaban nuevos libros. Dewey también compró los derechos de autor al publicar los detalles del sistema que desarrolló en 1876. Este método, conocido como Clasificación Decimal Dewey (DDC), es el sistema de biblioteca más utilizado en la actualidad.

Diez temas principales utilizados en DDC son los siguientes.

000 – Ciencias de la computación, informática y estudios generales
100 – Filosofía y psicología
200 – Religión
300 – Ciencias sociales
400 – Idioma
500 – Ciencias básicas
600 – Tecnología
700 – Arte y creatividad
800 – Literatura
900 – Historia y geografía

Sistema de clasificación decimal universal

En 1895, el belga Paul Otlet y Henri La Fontaine, que querían preparar una bibliografía de todos los trabajos publicados hasta ese día, escucharon a DDC cuando buscaban una forma de clasificar toda la información y obtuvieron permiso para utilizar este sistema, del cual Dewey tenía copyright en el proyecto en el que estaban trabajando.

Sin embargo, posteriormente desarrollaron este sistema, basado en DDC , y lo publicaron bajo el nombre de Répertoire bibliographique universel (Repertorio de Bibliografía Universal) en 1905. Este estudio es conocido como el antepasado de los motores de búsqueda ya que plantea el problema de clasificar el conocimiento universal y le ofrece una solución. Por lo tanto, la primera edición del trabajo de Otlet y La Fontaine ha sido aceptada en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Para una excelente colección biblioteca, aquí tienes los mejores consejos

Distinta a la idea que posiblemente nos hemos formado, las bibliotecas no solo tienen libros, sino que además a su disposición tienen películas, revistas, periódicos, juegos de mesa, música, juegos electrónicos, y más. Las bibliotecas funcionan como un dispositivos que contienen información para nosotros, en múltiples formatos como se encuentra la información hoy en día, todo eso se encuentra constituida en la colección de una Biblioteca.

Cuando se piensa en una colección de biblioteca, lo recomendable es que la colección responda a una intención, a una lógica, a lo que se denomina una línea editorial. En otras palabras, se trata de que todos los libros y los diversos elementos mantengan un objetivo. Una biblioteca no se trata de una bodega, en donde se puede almacenar de manera ordenada una serie de elementos. Como se sabe, el principal objetivo de una bodega se encuentra en tener las cosas ordenadas, resguardadas y ubicables.

Muchas personas tienen la idea de que las bibliotecas son similares a las bodegas, por lo que ponen mucho énfasis en el orden, resguardo y organización de los libros. Durante mucho tiempo las bibliotecas solo se trataban de eso, pero con el paso de los años las cosas han cambiado entendiéndose que ellas son espacios públicos en donde suceden procesos formativos y donde las personas pueden intercambiar experiencias; en ellas principalmente existe aprendizaje.

Una biblioteca se trata de un centro de formación. Por ejemplo, si se trata de una biblioteca musical, esta tendrá una colección que se sustentará de una gran inclinación por los dispositivos sonoros, los libros y publicaciones que tienen que ver con la técnica de ejecución de instrumentos musicales, con el análisis de la historia y con la vanguardia de la música. Pero también puede ser un escenario para la interpretación y apreciación de dicho arte.

La premisa inicial en una biblioteca es bueno contar con ejemplares de obras clásicas, las que quizás son más sencillas de conseguir vía donaciones, pero también pueden ser las propias y las de los vecinos y usuarios. Así mismo, es de considerar que las bibliotecas generalmente cuentan con una importante cantidad de obras de narrativa, y para ello se debe poner énfasis en la novedad, cosa que se consigue tratando de mantener una oferta renovada, en donde se incluyan éxitos literarios del momento que sean exhibidos en un lugar que esté visible a fin de garantizar que los libros a disposición se encuentran vigentes y son actuales.

Otro aspecto interesante es desarrollar las colecciones en orden a la discusión y controversias que se muestran en la actualidad, y se encuentran contenidas en los libros de ensayo. Ante ello, resulta interesante realizar jornadas de discusión en el espacio ciudadano que es también una biblioteca. También resulta interesante que se destaque la existencia de autores y creadores locales o nacionales, ya que una biblioteca pública debe ser ese espacio natural donde los escritores, narradores y poetas puedan presentar y difundir sus creaciones.

En muchos países aún se contempla una digresión, por lo que existe una organización central de las bibliotecas, en donde se dispone de recursos nacionales y, en oportunidades para bajar costos, de manera centralizada la administración se ocupa de adquirir volúmenes importantes de libros para todas las bibliotecas de dicho país; pero la forma de acabar con esa uniformidad temática haciendo pertinente una colección, es haciendo que quienes se encuentra a cargo de las bibliotecas se ocupen de nutrir y enriquecer los títulos que poseen con contenidos propios, que hagan la diferencia.

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