basc

Otro sitio realizado con WordPress

¿Y si las bibliotecas no existieran?

Es posible que nunca hayamos imaginado una situación así. Las bibliotecas cuentan con un valor real que tenemos a nuestra disposición y que continúan utilizando, por lo que resulta complicado ubicarnos en un escenario de inexistencia o liquidación de bibliotecas y archivos, pero vamos a imaginarlo.

Inicialmente resulta algo sencillo de suponer, pues todo el acceso a la información ya sería de pago donde no todo el mundo contaría con las mismas oportunidades de conocimiento y nos encontraríamos ante una sociedad con desinformación y manipulable. En el caso de la información que es sensible, esta circularía sin control a través de los mercados negros de la información. No se tendría acceso ni conocimiento sobre nuestro pasado ya que no habría ninguna información guardada. Por otro lado, se podría dar origen a una brecha social en la que la sociedad se encontraba dividida en una sociedad informada y una sociedad desinformada.

Los archivos y las bibliotecas obviamente no existirían. No habrían llegado a nosotros la teoría de la gravedad de Isaac Newton o la teoría de la relatividad de Albert Einstein, las personas no podrían haber leído obras como Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes o Hamlet de William Shakespeare. Y en el caso de los antiguos textos egipcios o griegos, nadie sabría nada de ellos. Quizás no habíamos pensado en todos estos aspectos.

Por otra parte, no existiría la promoción cultural ni del conocimiento. Las personas quizás no leerían por lo que tendrían menos información a su alcance, lo que nos ofrecería una sociedad menos culta y por ende, más manipulable. El acceso libre a la información y a la tecnología (ordenadores, Internet…) no existiría para todo el mundo por igual. Por su parte, el derecho de acceso a la información y al ocio cultural tan solo sería para algunos pocos. Y si nos remitimos al Internet, este sería el mayor negocio de lo que conocemos en la actualidad.

La historia como la conocemos, estaría en el olvido, es más, no existiría, pero también sería muy sencillo de manipular. En su mayoría las obras creadas no existirían después de transcurrir algunos años, por lo que la humanidad se encontraría condenada a repetir errores cometidos en el pasado sin ser guiada en sus futuros pasos. Habría una gran proliferación de noticias que son falsas, siendo la tónica general de cada día.

Por si lo anterior no fuese suficiente, la desprotección social sería nuestra gran realidad. La protección de datos tanto de personas, autores, empresas, organizaciones, gobiernos la encontraríamos en entredicho. El mercado negro de la información se encontraría plagado de información sensible y como tal, estaríamos expuestos y desprotegidos ante nuestros actos y ante cualquier información que creáramos y compartiéramos por haber un mayor control sobre la información.

Cuando se trata de la propiedad intelectual y de los derechos de creación, eso también quedarían en entredicho. No existiría una manera fiable de control sobre las creaciones con el transcurso del tiempo, por lo que la copia contaría como una práctica habitual entre los que si tuvieran acceso a la información.

Los comentarios están cerrados.